jueves, 22 de octubre de 2009

A mi musa...


Hipnotiza mi mirada,
Sueñame en un cuento de lujuria,
agarra y luego desata mi miedo
LLora mi ausencia
Celebra mi huida.

Entregame puñales que sangren tu amor,
clavalos fuerte en mi ser.

Huye de mis miedo, pero agarralos fuerte.
Vete al infinito, lejos, muy lejos, sin soltar mi mano.
Estrella mi ira contra un cristal agrietado por el frio.
Hazme sentir la velocidad

en un rumbo hacia ninguna parte.
Regalame besos que pueda guardar

bajo una llave con tu nombre.


Libera mis pesadillas, deslizate,
hazme el amor y rompe mi piel.
Envuelveme en tu rabia y hazme gritar.
Escribe poesia en mi cintura,

quemala en mi presencia.


Haz arder con sus llamas mis lágrimas.
Llename de sufrimiento, enciende mi dolor,
olvida recordarlo.

Muere en la infinidad de mis manos,
cubreme de incertidumbre,
inspira mis versos, drogame de tu risa
Inventa mil direcciones hacia mi.
Sienteme cerca, empujame hacia ti.
Dibujame las estrellas, acercame las nubes.
Quiereme en silencio,
gritalo al mundo.


martes, 6 de octubre de 2009

Aceptando un cambio de planes

La RAE define cambio, como ``aquella acción y efecto de cambiar´´, y define adaptarse ( adaptar), como ``acomodar, ajustar algo a otra cosa´´.

Todo acontecimiento en la vida de una persona, se trata, simplemente de un cambio.
Dicen que el ser humano,es la especie con mayor capacidad de adaptación a un nuevo medio.

Aunque claro esta, no todos los cambios son iguales.
Es mucho mas sencillo acomodarse, acostumbrarse, a los besos a media tarde, a las noches de cine con palomitas, a las llamadas furtivas, a las miradas que inspiran nuevos versos, a las sonrisas que esconden esperanzas e ilusiones tras sus labios...; que a la ausencia.

Es suficiente un minuto para acostumbrase al primero de los tipos de cambios, y se necesitan mas de mil millones de minutos para ajustarse, o acomodarse al segundo de los tipos.

Lo cierto es que solo nos damos cuenta del cambio, cuando este se interpone en nuestra vida de forma negativa, rompiendo los esquemas, impulsivamente, sin dejar apenas un minuto para cojer aliento y asimilarlo. En apenas dos segundos, en dos letras, una palabra...la vida puede dar una vuelta de 360º.
Nos asusta lo desconocido, lo imprevisible, pero cuando algo se interpone en tu vida, no te da tiempo a vencer al miedo, a asimilar, a mirar hacia atrás y pensar en lo que hicimos mal.
Solo queda tiempo entonces para lamentarse.

Despues de mucho tiempo, (perdido según algunas voces que irrumpen en mi conciencia), me he dado cuenta de que la vida en si es un cambio.
No somos siempre dueños de las decisiones que un estimulo ajeno pueda provocar en nuestra persona, no siempre una decisión depende de nosotros, pero en cambio, casi siempre, una decisión, si puede cambiar nuestra vida.

En definitiva....solo se trata de asumir y aceptar los cambios que, por voluntad propia, o ajena, nos ofrezca o imponga la vida.

Ahora, me toca de nuevo aceptar uno de esos cambios que tanto me asustan y atormentan, con la incertidumbre y el miedo a lo desconocido, a no saber el tiempo que necesitare para adaptarme a algo nuevo, pero con la conciencia tranquila, pues una vez más, el cambio se me impone desde fuera...con una decisión, o mejor dicho, sin una decisión, que no me pertence.