domingo, 11 de enero de 2009

Viejos y Nuevos Caminos


Miles de pensamientos abrumaban mi cabeza, una red de secretos y mentiras.
Por un instante, deseé sentirme sumergida en aquella gélida y profunda agua hacia la que dirigía mi mirada.
Supongo que a veces, lo indescriptible podría asemejarse con la concepción de aquello a lo que llamaba miedo.
Aquellos escalones se me hicieron eternos, conocía cada recobeco de aquel lugar como si de mi propio mundo se tratase.

Me asombro la poca capacidad de superación, aquel orgullo que tanto tiempo me había acompañado, y que parecia esfumarse en estos momentos como si de polvo se tratase.
Más de mil veces prometí que seria la última, y mas de mil y una veces volvio a ser la primera.

Todo esto me lleva a pensar que algunas cosas no tienen remedio. Desde el momento en el que elegimos seguir su camino, nos vemos inmersos en un mar de inseguridades y miedos que se aferran a nuestra garganta, cada vez que intentamos pronunciar alguna palabra sensata.

No puedo decir que me arrepienta, porque volveria a ser como he sido mil y una veces mas, pero si que hay muchos caminos por los que quiza ni hubiera comenzado a caminar, de haber sabido su destino.