viernes, 4 de diciembre de 2009

What a feeling...seis años atrás

Pones la radio y unos acordes se transforman instantaneamente en una sonrisa, los ojos te brillan, y tu mente no hace otra cosa que llenarse de fotografias de un tiempo ya pasado.

Llevaba seis años sin escucharla, seis años que han parecido correr a la velocidad de la luz en los tres minutos de canción.


Cosas como estas, hacen que me de cuenta de que nunca podre olvidar esos ratos de cada mañana a las once, cuando nos sentabamos en aquellos bancos verdes, con mil ojos ante los balones que se empeñaban en estrellarse contra nosotros, o en el bocadillo que siempre acababa siendo regalado a algun personajillo. Aquellas clases en las que lo más aburrido era cuando la clase terminaba, cuando nos empeñabamos en hacer la vida imposible a algun profesor, lo que entonces me parecian autenticas gamberradas, que siendo sinceros, algun que otro parte me costaron.

Y ya no se que queda de esa chica timida que sacaba buenas y odiaba la clase de gimnasia. Muchos dicen que ya no soy la misma persona, pero yo sinceramente, creo que no he perdido la inocencia que me caracterizaba por aquellos tiempos.

De aquellos años...me llevo millones y millones de recuerdos, así como personas que me han acompañado hasta mucho tiempo después y que, en pequeña o gran medida, me han hecho ser lo que ahora soy, personas que nunca olvidare, en especial unos ojitos negros que ahora recuerdo con cariño. Miles de momentos que en días como hoy, y por la mera casualidad de poner la radio, vuelven a mi mente para una sonrisa.

jueves, 22 de octubre de 2009

A mi musa...


Hipnotiza mi mirada,
Sueñame en un cuento de lujuria,
agarra y luego desata mi miedo
LLora mi ausencia
Celebra mi huida.

Entregame puñales que sangren tu amor,
clavalos fuerte en mi ser.

Huye de mis miedo, pero agarralos fuerte.
Vete al infinito, lejos, muy lejos, sin soltar mi mano.
Estrella mi ira contra un cristal agrietado por el frio.
Hazme sentir la velocidad

en un rumbo hacia ninguna parte.
Regalame besos que pueda guardar

bajo una llave con tu nombre.


Libera mis pesadillas, deslizate,
hazme el amor y rompe mi piel.
Envuelveme en tu rabia y hazme gritar.
Escribe poesia en mi cintura,

quemala en mi presencia.


Haz arder con sus llamas mis lágrimas.
Llename de sufrimiento, enciende mi dolor,
olvida recordarlo.

Muere en la infinidad de mis manos,
cubreme de incertidumbre,
inspira mis versos, drogame de tu risa
Inventa mil direcciones hacia mi.
Sienteme cerca, empujame hacia ti.
Dibujame las estrellas, acercame las nubes.
Quiereme en silencio,
gritalo al mundo.


martes, 6 de octubre de 2009

Aceptando un cambio de planes

La RAE define cambio, como ``aquella acción y efecto de cambiar´´, y define adaptarse ( adaptar), como ``acomodar, ajustar algo a otra cosa´´.

Todo acontecimiento en la vida de una persona, se trata, simplemente de un cambio.
Dicen que el ser humano,es la especie con mayor capacidad de adaptación a un nuevo medio.

Aunque claro esta, no todos los cambios son iguales.
Es mucho mas sencillo acomodarse, acostumbrarse, a los besos a media tarde, a las noches de cine con palomitas, a las llamadas furtivas, a las miradas que inspiran nuevos versos, a las sonrisas que esconden esperanzas e ilusiones tras sus labios...; que a la ausencia.

Es suficiente un minuto para acostumbrase al primero de los tipos de cambios, y se necesitan mas de mil millones de minutos para ajustarse, o acomodarse al segundo de los tipos.

Lo cierto es que solo nos damos cuenta del cambio, cuando este se interpone en nuestra vida de forma negativa, rompiendo los esquemas, impulsivamente, sin dejar apenas un minuto para cojer aliento y asimilarlo. En apenas dos segundos, en dos letras, una palabra...la vida puede dar una vuelta de 360º.
Nos asusta lo desconocido, lo imprevisible, pero cuando algo se interpone en tu vida, no te da tiempo a vencer al miedo, a asimilar, a mirar hacia atrás y pensar en lo que hicimos mal.
Solo queda tiempo entonces para lamentarse.

Despues de mucho tiempo, (perdido según algunas voces que irrumpen en mi conciencia), me he dado cuenta de que la vida en si es un cambio.
No somos siempre dueños de las decisiones que un estimulo ajeno pueda provocar en nuestra persona, no siempre una decisión depende de nosotros, pero en cambio, casi siempre, una decisión, si puede cambiar nuestra vida.

En definitiva....solo se trata de asumir y aceptar los cambios que, por voluntad propia, o ajena, nos ofrezca o imponga la vida.

Ahora, me toca de nuevo aceptar uno de esos cambios que tanto me asustan y atormentan, con la incertidumbre y el miedo a lo desconocido, a no saber el tiempo que necesitare para adaptarme a algo nuevo, pero con la conciencia tranquila, pues una vez más, el cambio se me impone desde fuera...con una decisión, o mejor dicho, sin una decisión, que no me pertence.


miércoles, 2 de septiembre de 2009

Que se calle el mundo


De nuevo las letras se abruman en mi cabeza, aquellas que se entrelazan en palabras que no ayudan a centrar mi atención, aquellas que siempre van acompañadas de lágrimas que luchan por sostenerse en el infinito y no perder el equilibrio, pero su torpeza las hace descender.
Sin sentido alguno intento canalizar mi rabia, escupiendo y estrellando palabras al aire que aterrizan sobre el papel mojado. Soy consciente de los errores que he cometido. Nunca escuche al mundo, dejaba que sus versos se deslizaran por mis oidos pero nunca llegaban mas allá.
Nunca tocaban las contradicciones que mi corazón sufria.
Y dicen que es malo sufrir, no hace falta que nadie me lo cuente; pero haciendo balance, volveria a repetir una y mil veces cada uno de los errores que tanto daño me hicieron.

Volveria a llorar durante dias sin ver la luz del sol, por una sonrisa camuflada detrás de un espejo retrovisor.

Volveria a ahogarme entre rabia por una mirada infinita.
Volveria a las cadenas de pesadillas que se empeñaban en compartir cama conmigo por una llamada de madrugada.

Y volveria a hacerlo sabiendo que se trata de un error, pero no un error cualquiera,
mi error, el que nunca nadie podra reprocharme. Y ahora me siento de nuevo en el umbral de un camino con dos direcciones; sabiendo gracias a la experiencia cual es el camino correcto, y sabiendo tambien que no es el que elegire.
Si es verdad que de los errores se aprende, quizá esta sea la forma de darme cuenta de que yo ya no tengo nada que aprender.

Solo necesito que me mires y se detenga el tiempo, que me toques y vibren las nubes, y entonces, sera un amargo placer caer de nuvo empicado hacia el vacio.
Pues con otro error a mis espaldas seguire sin haber aprendido nada, nada mas de lo que ya se, y es que el mundo entero no puede ahogar los gritos de un corazón rebelde.


Y si, quizá es hora de escuchar al mundo....
pero de momento me seguire dejando la garganta, haciendo que el mundo me escuche a mi.

viernes, 24 de abril de 2009

Tiempo



La barandilla a la altura de las caderas.
Habia olvidado esa sensación. Ya no necesitaba los tacones de mama para sentir el mundo bajo mis pies, ya no necesitaba aquella malla verde que me protegia ante una caída al vacio.
Estaba sola, inhalando esa droga que me mata, pero que me regala vida en cada calada; observando la misma calle, la misma gente.
Ya no necesitaba su mirada protectora tras mi espalda. No la necesitaba, o quizá simplemente ya no la tenía.
Me sentía viva, y muerta.
La caida se antojaba dulce y amarga.
Entonces te das cuenta, tan solo es un cambio.
Quizá la vida se nutre de eso, de eso a lo que llamamos cambio.
Es tan simple pronunciarlo, pero se agarra tan fuerte a tus entrañas, y se aloja tanto miedo dentro de ti...
Me temblaron las piernas, aunque solo por un segundo.
Sigo aqui, emborronando letras y uniendolas en un papel.
No necesito que nadie me entienda, solo necesito esa sensación una vez más.
Tocas fondo, y una vez abajo solo puedes subir.
No eliges el orden ni el momento, solo lo vives, y cuando ese momento se termina, mirás hacia atrás y te agarras a cada minuto vivido, intentando recordar cada paso que diste, haciendo esfuerzos por olvidar algunas cosas, y lamentando no recordar otras.

Pero todo se resume en una palabra:
TIEMPO, pero el tiempo no espera, no se detiene.
Los segundos transcurren, uno detrás de otro, pero cada uno de ellos diferente.
Ya me canse de esperar al tiempo, y supongo que este se canso de esperarme mientras luchaba por esperarte.

Es fácil...solo se trata de asumir el cambio.

jueves, 26 de marzo de 2009

Eterno mientras dura...



Nos empeñamos en obsesionarnos con el amor eterno, con los tipicos ``para siempre´´, y no nos damos cuenta de que la clave esta, simplemente en cada 5 minutos. No necesito que me quieras siempre, que lo nuestro sea eterno; me conformo con que me quieras 5 minutos más, y luego otros 5, y otros 5 después... .
Es curioso que haya tenido que pasar por el peor trago de mi vida para darme cuenta de esto.

De haberlo sabido hubiera encontrado palabras para esos silencios eternos, tendría mil sitios que visitar, mil formas nuevas de besar....
Pero no somos dueños de nuestro destino, o eso dicen algunos, y lo que crees eterno de repente puede darte un portazo y arrancarte de golpe aquello que creías tuyo. Debe ser cierto también aquello de que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, no aprendes a valorar cada mirada, cada sonrisa, cada palabra, o cada beso, del mismo modo en que lo hacías cuando era tuyo; no añoras el tiempo perdido, los ratos muertos, los paseos largos... solo te das cuenta de que ya no es tuyo, cuando un nudo te retuerce el estomago de forma permanente, una bolsa de lágrimas se habre sin aparente fin, un pinchanzo en el corazón te atormenta el dia.... Y yo no se si es verdad que el corazón puede doler, no se si duele lo que llamamos corazón, si lo que duelen son los recuerdos, pero si se que duele; y no es posible explicarlo, pero es fácil sentirlo; Me cuesta escribir todo esto sin que ninguna lágrima se asome por mi mejilla, mi trabajo me cuesta; pero ha llegado un momento en el que ya no hay más lágrimas. Si hay un cupo de esa aguilla tan amara en la vida de la persona, yo estoy segura de haber agotado todas. Todas y cada una de mis lágrimas de las que puedes sentirte orgulloso, pues aun sabiendo que nunca leerás esto, sabes que todas y cada una de ellas llebaban tu nombre. Pero ya no hay más, o por lo menos soy capaz de impedir que salgan. Ahora solo experimento la ausencia de mi sonrisa, de un continuo brillo en los ojos, y no precisamente fruto de la felicidad. Y me gustaria que me volvieras a hacer reir, y llorar, solo de la forma que tu sabias, pero hay cosas de las que te das cuenta demasiado tarde y para las que ya no existe solución. Es cierto aquello de que soñar es gratis, lo és. La gente sueñe soñar con aquello que no tiene, o que aspira tener; yo, en cambio, sueño con aquello que tenía y que sin explicación ninguna me arrebataron; sueño con algo que se convierte en pesadilla al despertar y encontrar la cama vacia, el alma vacia, y es entonces cuando vuelves a la realidad y te das cuenta de como el sueño de tu vida ha pasado ha convertirse en una pesadilla continua. Hasta ahora, pensaba que si algún dia pasaba esto, no podrá vivir sin ti y sabes, estaba en lo cierto, no puedo, pero tampoco quiero; solo me queda aprender a sobrevivir aguantando la lagrimilla que me empuja la retina, finjiendo una sonrisa, e intentando olvidar que el olvido me recuerda a ti en cada momento, en cada persona, en cada calle, en cada pared, en cada espejo, en definitiva, en cada suspiro que me lleva al siguiente minuto de vida; una vida que se esfuerza por sobrvivir sin ti.
Eterno mientras dure....

lunes, 2 de febrero de 2009

So far away...


Sueños perdidos en la luz de una vida,
agonia de tu sombra vista sin la mia,

de tus pasos sin reflejo de mis pisadas.

Luna llena del momento,

que se quiebra hasta perder la luz y el aliento

Si de su boca un sspiro exhala,
tu alma saldrá de la mia,
los sueños encontrarán su dueño
llevaran mi alma a su cruel y dulce destino
Miel amarga tus labios, que me pierden en la dulzura de sus sal,
en todos esos momentos
que la muerte me recordará.



27/01/03

domingo, 11 de enero de 2009

Viejos y Nuevos Caminos


Miles de pensamientos abrumaban mi cabeza, una red de secretos y mentiras.
Por un instante, deseé sentirme sumergida en aquella gélida y profunda agua hacia la que dirigía mi mirada.
Supongo que a veces, lo indescriptible podría asemejarse con la concepción de aquello a lo que llamaba miedo.
Aquellos escalones se me hicieron eternos, conocía cada recobeco de aquel lugar como si de mi propio mundo se tratase.

Me asombro la poca capacidad de superación, aquel orgullo que tanto tiempo me había acompañado, y que parecia esfumarse en estos momentos como si de polvo se tratase.
Más de mil veces prometí que seria la última, y mas de mil y una veces volvio a ser la primera.

Todo esto me lleva a pensar que algunas cosas no tienen remedio. Desde el momento en el que elegimos seguir su camino, nos vemos inmersos en un mar de inseguridades y miedos que se aferran a nuestra garganta, cada vez que intentamos pronunciar alguna palabra sensata.

No puedo decir que me arrepienta, porque volveria a ser como he sido mil y una veces mas, pero si que hay muchos caminos por los que quiza ni hubiera comenzado a caminar, de haber sabido su destino.